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iPhone
Es el nuevo cacharrito de la marca de la manzanita mordida.. Un dispositivo con el que si todo sale bien conquistarán el mundo, propondrán a Steve Jobs como presidente vitalicio del universo y convertirán a todos los habitantes del planeta a su religión hardcore. Ya sabéis, o estás con la manzana o estás contra ella y por lo tanto debes morir o convertirte. Sí, hablo del iPhone 4 y hoy vamos a valorar qué tal es como aparato y sobre todo como consola.
Está claro que no compite en el mismo campo que PSP y Nintendo DS. Con un iPhone 4 podemos hacer muchísimas más cosas que con las consolas de las dos compañías y la experiencia de juego no es la misma. O mejor dicho, no lo era, ya que con la nueva iteración del cacharro de Apple empezamos a acercarnos peligrosamente a lo que ofrecen el resto de dispositivos. Eso sí, acercarnos si queremos. Tiene la potencia necesaria para atreverse con géneros prohibidos en los videojuegos para móvil o para seguir tragándose títulos de puzzle y habilidad. ¿Puede el iPhone 4 amenazar el reinado de Sony y Nintendo o compite en otra liga, la de los teléfonos móviles, y sólo debe compararse con ellos?
El análisis se dividirá en tres partes. En la primera analizaremos el dispositivo desde un punto de vista técnico y siempre desde el prisma que a nosotros nos interesa. No hablaremos sobre si corta llamadas, sobre si tiene una buena agenda de contactos o sobre si es compatible con codecs de vídeo DiVX. Eso se lo dejamos a nuestros compañeros de Xataka Movil o Applesfera para así poder centrarnos en su aspecto lúdico. El iPhone como consola, sí, aceptamos barco.
Hardware. Apple apuesta por la potencia y la tecnología de vanguardiaDe un tiempo a esta parte se venía criticando a Apple por el poco interés en actualizar el hardware de su teléfono móvil. Los que somos usuarios de la compañía desde hace tiempo sabemos que es algo normal, que jamás se han caracterizado por montar en sus equipos lo último de lo último a nivel de hardware y que han preferido enfocarse en el rendimiento del software.
Una opción válida y que tan buenos resultados a dado, tanto a usuarios como a desarrolladores. Ahora bien, cuando intentas competir en un mercado tan salvaje y en continua expansión como el de la telefonía móvil debes estar al día o por lo menos no muy desfasado. Hace dos años se ponía a la venta en España el iPhone 3G y lo hacía acompañado de 128 Mb de Ram y un procesador Samsung a 412 mhz (en realidad funcionaba bastante más rápido pero venía capado de serie para aumentar la duración de la batería).
Un año más tarde llegaba al mercado la versión “Speed” del mismo teléfono que incorporaba un incremento de Ram hasta las 256 Mb y un nuevo procesador que, de nuevo, llegaba rebajado funcionando a 600 Mhz cuando podría llegar hasta los 833. Además de brújula, un nuevo GPS y una nueva GPU más potente. La pantalla seguía siendo la misma ofreciendo una resolución de 480 × 320 px, más que suficiente para juegos pensados para un dispositivo portátil.
Pero de repente llega el iPhone 4 y lo revienta todo. Un procesador rapidísimo, el A4 de Apple, del que no se tiene idea exacta de la velocidad a la que trabaja, 512 Mb de ram, giroscopios incluidos, doble cámara, posibilidad y potencia para grabar y editar vídeo en HD y en tiempo real, una pantalla con una resolución demencial en un dispositivo portátil que llega hasta los 960 × 640 pixels y un ángulo de visión cercano a los 180 grados.
Todo ello acompañado por una nueva iteración en el chip gráfico que aumenta el rendimiento y convierte al cacharro en un verdadero monstruíto devora aplicaciones y juegos. Por otra parte la batería parece haber ganado capacidad en la última versión del teléfono y ahora puede resistir un día entero de uso intenso. No es una maravilla, pero estamos hablando de un cacharro con conexión a internet por 3G, Wi-fi, una pantalla de muchísima resolución, contraste y aplicaciones que hacen un uso intensivo de su procesador y su chip gráfico.
Como veis, si miramos a los otros modelos, Apple parece haberse tomado muy en serio el tema ha

